Y que la lluvia apacigue el dormir
de los eternos fuegos
alimentando olvidos
sobre eones muertos.
Aunque los pasos toquen mil veces la amargura
sobrarán las lágrimas para mojar
el árido desierto de la ausencia.
Y es domingo por llover
nublado con esa margura de tarde solitaria
evocando pasados glorioso
mientras la lluvia asfixia
los intentos.
1 comentarios:
El cielo jamás se cierra se cierra para siempre...
buenísimo texto
Publicar un comentario en la entrada