La virgen hastiada de ser virgen
parió un rapáz que la desvirgara
un ángel con cuerpo de miembro
que pudiese poseerla hasta hacer mil trozos el himen.
La virgen hastiada de ser virgen saltó al precipicio
y locamente enamorada abrió sus piernas a la roca filosa.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada